Ya estoy de vuelta!. Si veis a un chico que va diciendo scusi o prego por el Metro de Madrid, ese soy yo! 
Ya he vuelto de mi semanita y pico (pico = 1 día) de vacaciones en Italia, y no podría volver más satisfecho de haber hecho un viaje, pese a que no haya ido más que a tres sitios, y uno de los que tenía planeados no lo haya podido ver (maldito dinero).

(La estación de tren de Roma Termini donde me recogió mi amiga (a la que le doy un besito desde aquí, jajaj :***))
Bueno, en esta entrada no voy a poner nada concreto de cada ciudad, ya que mañana pondré una entrada sobre Roma, el día siguiente sobre Ancona, y el siguiente sobre Venecia (lo mejor para el final :)).
Se entiende que el sitio que me dejé por ver fue Florencia, lo cual no me puedo perdonar, pero al menos mantengo la esperanza de que en futuro no muy lejano volveré por allí (y sino que me devuelvan la monedita que lancé en la Fontana di Trevi, grrrr..) y esa vez si que veré Florencia, junto a Pisa, y si puede ser, Sicilia, Nápoles, etc.
Aquí teneis fotos de las tres ciudades. Se que no se ve nada del otro mundo, pero es que prefiero dejaros las fotos buenas para cuando ponga cosas de cada ciudad.


Arriba una ¿gaviota? pequeña en un charquito, con el Canale di San Marco de fondo. Abajo a la izquierda, una iglesia de Ancona. Abajo a la derecha, una foto tomada desde la Basilica di Santa Maria Maggiore, con vistas al Coliseo!.
Por cierto, este viaje incluyó salida nocturna a una discoteca a ver el increible ambiente de la ciudad de Ancona, donde, al igual que el resto de Italia (según cuentan los propios italianos), se acaba a eso de las 4 de la mañana, hora a la que todos se van a comer un trozo de pizza (las cuales merecen una entrada para ellas solas, porque madre mía, que buenas estaban!!!!), y despues a la camita!.
Además, en esa salida nocturna pude ver los famosos tamarros (que por alguna razón del subconsciente, me suena a algún insecto que no logro recordar en estos instantes), que vienen a ser los canis pero de Italia, y con la diferencia de que ellos visten bien, pero que vamos.. en el fondo son lo mismo.
También hay que destacar que en Roma el 50% de la gente que había por la calle eran japoneses, los cuales llegaron incluso al albergue donde me hospedé en Roma, y con los que mantuve una conversación muy amena y gracias a la cual pude practicar un poco mi japonés. Otro 30% de la gente eran españoles, los cuales también llegaron a mi albergue en forma de viaje de fin de curso repleto de niñatos que se despertaron a las 7 am, y los cuales a su vez despertaron a mi instinto asesino, y que si no fuese porque iba con un pantalón de pijama, una camiseta blanca de tirantes y los pelos para todos laos, habría mostrado su poder. Del resto de gente, supongo que serían italianos camuflados entre chinos e ingleses. ¿Dónde se metieron los alemanes?.
En fin, son las 3:31 y yo debería dormir, que he tenido un viaje de vuelta que madre mía.. ya lo contaré, ya.
Y ya os enseñaré lo que me compré en Italia (había pensado en una góndola, pero dije.. mira, en Madrid, para ir por el Manzanares, pues como que no).
Mañana tendreis lo de Roma. Un saludo y buenas noches!
PD: El avión de vuelta llegó a la T4 (Terminal 4 de Barajas). Bastante bonita por dentro, todo muy limpio, ordenado, bien señalizado, e incluso con gente que sabe indicar los sitios. Eso si, nada ha evitado que mi maleta, junto a la de otros tantos pasajeros, no hayan llegado a su destino. Esperemos que mañana lleguen las maletas en el siguiente vuelo desde Roma (Fiumicino).